Monday, September 5, 2011

Una vez en la historia


En el año 2001, tenía seis años. Era estudiante en la escuela Wesleyan. Yo recuerdo el día que ocurrió el incidente en el once de septiembre. Fui en clase a la vez y todo el mundo era asustado. Era una niña joven y no entendí lo que estaba pasando. Cuando mi mamá llegó a la escuela, salí para ir a mi casa. A mi casa, mi familia y yo sentamos en la sofá y encendimos la tele para buscar las noticias. En todos los chaneles era los videos de el avión y los torres gemelos. Ese día, muchas personas se perdieron las vidas y había mucha devastación. Había las personas bravas. La gente perdió los familiares y los amigos y muchos eran disgustados. Ahora recordamos todos que se perdieron las vidas cada año en el once se septiembre. Es un día triste para todos.

Sunday, August 28, 2011

Mi modela de conducta


Tengo una tía que se llama Jessica. Jessica tiene veinte años y es estudiante en la universidad de Virginia. Ella y yo siempre hemos sido parientes unidas y amigas mejores. Nos llevamos bien y nos decimos todo. Jessica es inteligente, honesta, talentosa, hermosa, simpática, deportista, amable, cariñosa y más. Ella ha lograda mucho y tengo celos de ella. No le puedo visitar a ella mucho, pero durante los días festivos, viajamos juntas a lugares como Nueva York, la playa y Europeo. Ella es animadora como yo y siempre le visito a ella en su universidad para ver un partido de fútbol americano. ¡Yo le valoro a Jessica y ella es muy importante a mi.

Tuesday, August 23, 2011

Una segunda casa


En las montañas existe un campamento de verano se llama Camp High Harbor. Este verano yo fui consejera de campamento por tres semanas. En este campamento, hay muchos niños de varias edades. Estaba en cargada de las niñas que tenían once o doce años. Cada semana había sobre veinte niñas en una cabaña conmigo y tres más consejeras de campamento. Unos niños se quedaron más que una semana como dos o tres. Las campistas participan en actividades diferentes cada día. Por ejemplo, actividades donde montaron los caballos y los botes, jugaron los deportes al campo, nadaron en el lago y más. Yo he ido a este campamento de verano por cinco años y es una segunda casa. Yo aprendo mucho sobre la gente y Dios. Adoramos Dios allí e cada vez yo voy a Camp High Harbor mi relación con Dios está más fuerte. ¡Camp High Harbor es uno de los mejores lugares del mundo y yo estoy agradecido que es un parte de mi vida!